No he estado durmiendo bien. Puedo culparlo en las camas que no están bien infladas, en las mil ideas que pasan por mi mente en las noches, o en los recuentos de los días... pero prefiero no buscar culpables de un hecho que simplemente es.
El frío ha llegado al fin a Xalapa. Hace un año, con un bebé por nacer, recuerdo el haber estado bien cobijada día con día pues hacía bastante frío ya desde principios de Octubre. Ha sido increible, no del todo malo, que el verano se haya quedado con nosotros tiempo extra. No hay nada como los piecesitos delcalzos en las tardes cálidas. Tambien la falta de lluvia que tuvimos por un par de semanas fué bienvenida... pero ahora la lluvia ha vuelto tambien. Ayer me acompañó por horas el repiqueteo de las gotas de agua en el techo mientras trataba de conciliar el sueño. Es increible lo bella que es la música de la naturaleza. Después, con el frío de la mañana, no hay nada mejor que acurrucarse en cama con aquellos a quién uno ama!
Aunque las mañanas no invitan a leventarse de la cama, no con las temperaturas de 12 grados, vale la pena pasar aunque sea unos momentos escuchando a los pájaros.
Ya extrañaba a los pájaros.
En Coatepec, nos despertábamos con los sonidos de las Chachalacas, los Oropéndulas, algún gallo y una que otra paloma. Cuando llegamosa Xalapa, nuestro Habitat totalmente urbano carecía de sonidos naturales... sólo los autobuses, las bocinas de los autos en embotellamiento y en ocasiones la mala noticia que trae una sirena. Ahora, en el otro lado de la ciudad, menos urbano, rozando los bosques de niebla, la naturaleza vuelve a sonar... claro, con los autobuses aún intercalados, pero mucho más ad-hoc!
El fin de semana fuimos al Mall. Es una de las salidas que quizás menos añoramos en fin de semana pues hay que enfrentar la multitud de todos aquellos que compartieron la necesidad de ir a las tiendas en domingo. Debo decir que hace mucho que ir al Mall no era una experiencia tan agradable. Sí, el gentío estaba ahí, pero no me pareció una intrusión a nuestro día, sino que parte de él. Otra vez trato de ver las cosas por los ojos de mi más pequeño hijo y me maravillan: la gente es interesante, hasta chistosa, y las cosas son para estudiarse, deleitarse con los sonidos, aprender de los momentos. Fué impresionante que todos salimos muy alegres de nuestra experiencia. Claro que aprovechamos para deleitarnos con comida rápida y, lo mejor, el té con tapioca (bubble tea) que tanto extrañamos!
Creo que intentaré dormir mejor esta noche. El frío ya se está sintiendo y puedo escuchar los ronquidos de todos mis hijos junto con los maullidos del gato del vecino. Espero que pronto bajen las nieblas que tanto embellecen las noches de invierno!
10.19.2009
10.13.2009
Sin traducción
Hace ya más de un año que no incluyo nada en este blog. Me había dado a la tarea de traducir todo lo que escribo en mi blog en inglés pero la desidia me ha hecho procrastinar.
Hoy sólo escribo en español, por que no?
Bueno, pues vamos por el año tres en Xalapa/Coatepec. Seguimos buscando, conociendo y viviendo las experiencias más variadas. Seguimos haciendo amigos y recolectando memorias que forjaran nuestras vidas. Los niños han crecido, han madurado y han acumulado un montón de experiencias que no les hubieramos podido dar en ningún otro lugar. Y mi milagrito... ya casi cumple un año y se ha dado a la tarea de investigar cada movimiento del viento, del agua, del sol, de cada átomo en cada segundo del día... crece, aprende y observa.
En mi proceso de ser madre, aprendo de mi pequeño a vivir. Como es que con los años, la costumbre hace que nos olvidemos de lo maravilloso que es vivir. El simple proceso de sentir, tocar, observar, experimentar un segundo, un momento lo perdemos en la prisa de hacer, comprar, correr... olvidar... Se nos olvida ese maravilloso don, la increible habilidad con la que nacemos de parar el tiempo, aunque sea un momento. En ese momento sólo existir para, con todos nuestors sentidos, absorber las maravillas que nos rodean: el olor alimonado de la Albaca fresca, los colores cambiantes de la luz de la mañana, la música que hace el viento al revolotear por tu cabello...
Espero no olvidar las enseñanzas de mi hijo menor y poder compratirlas con más. El poder ver el mundo con ojos nuevos, sin prejuicios, es tan refrescante, tan liberador y desestresante.
Hoy sólo escribo en español, por que no?
Bueno, pues vamos por el año tres en Xalapa/Coatepec. Seguimos buscando, conociendo y viviendo las experiencias más variadas. Seguimos haciendo amigos y recolectando memorias que forjaran nuestras vidas. Los niños han crecido, han madurado y han acumulado un montón de experiencias que no les hubieramos podido dar en ningún otro lugar. Y mi milagrito... ya casi cumple un año y se ha dado a la tarea de investigar cada movimiento del viento, del agua, del sol, de cada átomo en cada segundo del día... crece, aprende y observa.
En mi proceso de ser madre, aprendo de mi pequeño a vivir. Como es que con los años, la costumbre hace que nos olvidemos de lo maravilloso que es vivir. El simple proceso de sentir, tocar, observar, experimentar un segundo, un momento lo perdemos en la prisa de hacer, comprar, correr... olvidar... Se nos olvida ese maravilloso don, la increible habilidad con la que nacemos de parar el tiempo, aunque sea un momento. En ese momento sólo existir para, con todos nuestors sentidos, absorber las maravillas que nos rodean: el olor alimonado de la Albaca fresca, los colores cambiantes de la luz de la mañana, la música que hace el viento al revolotear por tu cabello...
Espero no olvidar las enseñanzas de mi hijo menor y poder compratirlas con más. El poder ver el mundo con ojos nuevos, sin prejuicios, es tan refrescante, tan liberador y desestresante.
9.20.2008
Hace 23 años que tembló
Hace 23 años, ayer, y todavía puedo recordar el movimiento del suelo bajo mis pies. Aún recuerdo a mi papá jalándome hacia la puerta de la recámara de mi hermana y protegiéndome con su cuerpo. Aún recuerdo el shock de ver la lámpara colgante del cuarto golpeando el techo de lado a lado, como un péndulo... Y fueron sólo unos segundos, pero me pareció horas. Recuerdo el subir al carro, mi papá manejando, el radio prendido, las noticias llenándonos de horror al conocer la verdadera magnitud del terremoto. Las calles estaban extrañamente vacías, los pájaros no cantaban, en el colegio, poco a poco las noticias se iban filtrando y solo el teléfono sonaba de vez en cuando en la oficina (no hubo servicio por mucho tiempo).
A las 9 de la mañana comenzaron a llegar los padres a recoger a sus hijos del colegio. Yo sólo recuerdo a mi profesor de física, el Sr. Dyer, revisando la estructura de los edificios mientras algunos de nosotros lo seguíamos, curiosos y asustados. Después lo llamaron a inspeccionar edificios en el Centro de la Ciudad.
Yo sólo tenía 15 años, pero aún recuerdo las noticias, las lágrimas, a mi mamá preocupada por sus tías en el Multifamiliar pero haciéndose la valiente para no demostrar miedo delante de mi. Recuerdo los días y días que pasaron, los equipos de rescate extranjeros que llegaron poco a poco a México, el sentimiento de dolor por todos aquellos que no conocía, pero que estaban perdidos bajo esas toneladas de concreto. Las imágenes de aquellos perros Suizos de avalancha olfateando por los escombros. Me acuerdo de el llanto del primer bebé encontrado bajo las ruinas del Hospital Juárez, ese sentimiento de que algo más grande, mucho más grande que cualquiera de nosotros, había permitido a esos bebés vivir.
Y me acuerdo de como tantos extraños dejaron a un lado sus prejuicios sociales, su indiferencia, y se dieron a la tarea de unirse al esfuerzo de rescate. Como se abrieron puertas a aquellos que habían perdido tanto. Como los ricos trabajaban lado a lado con los pobres para salvar aunque sea la esperanza de que todo iba a ser mejor el día de mañana. Me acuerdo de el surgimiento de esa palabra: Solidaridad.
Pero, ¿qué pasó con esa Solidaridad? ¿Con esa fé que movió montañas, literalmente?
Yo viví esa tragedia, años después, con un bebé propio en mis brazos, viví los sucesos del 11 de Septiembre en Estados Unidos.
Yo no olvido ninguno, no olvido el tener fé, el poder de la gente al trabajar junta, por una sóla causa, el milagro de la vida. Espero que ustedes no lo olviden tampoco.
Para más acerca del terremoto:
http://es.wikipedia.org/wiki/Terremoto_de_M%C3%A9xico_de_1985
A las 9 de la mañana comenzaron a llegar los padres a recoger a sus hijos del colegio. Yo sólo recuerdo a mi profesor de física, el Sr. Dyer, revisando la estructura de los edificios mientras algunos de nosotros lo seguíamos, curiosos y asustados. Después lo llamaron a inspeccionar edificios en el Centro de la Ciudad.
Yo sólo tenía 15 años, pero aún recuerdo las noticias, las lágrimas, a mi mamá preocupada por sus tías en el Multifamiliar pero haciéndose la valiente para no demostrar miedo delante de mi. Recuerdo los días y días que pasaron, los equipos de rescate extranjeros que llegaron poco a poco a México, el sentimiento de dolor por todos aquellos que no conocía, pero que estaban perdidos bajo esas toneladas de concreto. Las imágenes de aquellos perros Suizos de avalancha olfateando por los escombros. Me acuerdo de el llanto del primer bebé encontrado bajo las ruinas del Hospital Juárez, ese sentimiento de que algo más grande, mucho más grande que cualquiera de nosotros, había permitido a esos bebés vivir.
Y me acuerdo de como tantos extraños dejaron a un lado sus prejuicios sociales, su indiferencia, y se dieron a la tarea de unirse al esfuerzo de rescate. Como se abrieron puertas a aquellos que habían perdido tanto. Como los ricos trabajaban lado a lado con los pobres para salvar aunque sea la esperanza de que todo iba a ser mejor el día de mañana. Me acuerdo de el surgimiento de esa palabra: Solidaridad.
Pero, ¿qué pasó con esa Solidaridad? ¿Con esa fé que movió montañas, literalmente?
Yo viví esa tragedia, años después, con un bebé propio en mis brazos, viví los sucesos del 11 de Septiembre en Estados Unidos.
Yo no olvido ninguno, no olvido el tener fé, el poder de la gente al trabajar junta, por una sóla causa, el milagro de la vida. Espero que ustedes no lo olviden tampoco.
Para más acerca del terremoto:
http://es.wikipedia.org/wiki/Terremoto_de_M%C3%A9xico_de_1985
8.29.2008
La Educación y el año en Coatepec
Ya son más de dos semanas en Xalapa y ni siquiera nos dimos cuenta de como corría el tiempo.
Los niños ya tienen dos semanas en su nuevo colegio, Colegio Nuestro Mundo y parecen estar teniendo una magnífica experiencia. Ambos han hecho muchos amigos y nos mantienen entretenidos con cuentos de lo que hicieron en clase y en donde jugaron en los recreos. Ha sido un cambio que parece les ha sentado muy bien.
Cuando estábamos evaluando nuestras opciones en Mayo, ya teníamos una buena idea de cual sería el enfoque educativo que este colegio seguiría. Nos encantó la mezcla de filosofías e ideologías de la que se valen sus profesores para hacer una educación más personalizada y con más sentido, preparando a los niños para un mundo real, de hoy en día, no sólo enfocandose en lo académico, sino que en lo artístico y emocional. Inclusive apra ese entonces, ya nos habíamos versado en varias filosofías educativas como Waldorf, Montessori, Piaget, Constructivism, Reggio Emilia… y la inutil “No Child Left Behind” (la filosofía de las escuelas públicas de los EEUU gracias a la poca visión de los políticos)- esta filosofía deja más niños resagados en 60% de las materias, pero si fabrica autómatas que pueden leer y escribir. Por causa a las experiencias negativas que el alto nivel de estrés que la NCLB (No Child Left Behind- ningún niño dejado atrás), desde nuestra llegada era imperativo encontrar una opción que se alejara lo más posible de ese modelo. En este colegio la mezcla de filosofías ofrecen al niño una mejor visión del mundo, dándole herramientas para poder comprender y hacer uso de la información que se les brinda. El leer, escribir y hacer matemáticas se vuelve una herramienta con la cual el niño descubre y da sentido al mundo así que no es tedioso el aprender. Las metas son del tamaño del niño, sus habilidades son mejor aprovechadas, entiende mejor el trabajo en equipo, y las artes y actividades físicas son parte del desarrollo (no una pérdida de tiempo como lo ve el NCLB).
En el tiempo que pasamos en las escuelas públicas de Cleveland Heights encontré muchas excelentes maestras que usaban en sus clases esta filosofía mixta, utilizando los métodos necesarios para que cada niÑo pudiera aprender (personalizar es en contra de los preceptos del NCLB). Desafortunadamente, el gobierno no les deja hacer mucho por la educación.
Era dificil el encontrar la escuela perfecta para nuestros hijos, con la filosofía perfecta, pero aún en el corto tiempo que han estado en Nuestro Mundo, hemos visto buenos resultados. Hemos visto como hay un nuevo sentido de reponsabilidad, orgullo de haber hecho las cosas bien, más seguridad en si mismos y en los conocimientos que ya poseen. Una de las razones más fuertes por las que venimos a este País, fué para poder brindar a nuestros hijos la posibilidad de una mejor educación: no sólo en la escuela, sino que de la vida y el mundo mismo. Cuando vemos estas dos semanas, nos preguntamos si perdimos la oportunidad de darles otro año de crecimiento al no haber encontrado el colegio Nuestro Mundo el año pasado.
Si hubieran ido a Nuestro Mundo desde el año pasado, hubieramos tomado residencia en Xalapa. No hubieramos vivido en Coatepec, no hubieramos ido al Colegio Calli, pero hubiera sido más sencillo... pero nuestra experiencia no hubiera sido tan completa.
El Colegio
Calli fué una muy buena transición para los niños. Su casi filosofía Waldorf les otorgó varias bondades sin ser restrictiva. Los beneficios que recibieron tanto en el área artística como en la cimentación de su autoestima fué maravillosa. Inclusive el pequeño tamaño del colegio hizo que el adquirir el idioma no fuera tan estresante como hubiera podido ser. La segunda parte de su estancia en el Colegio fué de más estresante. Pero aún así, con el caos y los conflictos de la escuelita que apenas emerge, nos instó a todos (no solo a nuetsros hijos) a investigar y conocer los obstáculos de la educación, de los problemas de los modelos didácticos y de ver más claramente cual era el mejor camino para nuestra familia.
Calli fué una muy buena transición para los niños. Su casi filosofía Waldorf les otorgó varias bondades sin ser restrictiva. Los beneficios que recibieron tanto en el área artística como en la cimentación de su autoestima fué maravillosa. Inclusive el pequeño tamaño del colegio hizo que el adquirir el idioma no fuera tan estresante como hubiera podido ser. La segunda parte de su estancia en el Colegio fué de más estresante. Pero aún así, con el caos y los conflictos de la escuelita que apenas emerge, nos instó a todos (no solo a nuetsros hijos) a investigar y conocer los obstáculos de la educación, de los problemas de los modelos didácticos y de ver más claramente cual era el mejor camino para nuestra familia.Y de la vida en Coatepec... Cada día fué un día de aprendizaje, de descubrimiento. ?Qué mejor forma de aprender del México auténtico que en un pueblito Veracruzano? Tuvimos la oportunidad de ver, de vi
vir, la realidad del paisaje del México de hoy. Cada día, en el camino a la escuela, podían darse cuenta de la falta de servicios al ver a las viejitas cargando sendor bultos de madera que recien habían recolectado y que calentaría su agua para el baño y ardería para poder cocinar sobre de ella. Pudieron ver que el agua no llega por tuberia a todos, que las mujeres aún lavan su ropa en el arrollo pues no hay agua en su casa. Y todo con sólo recorrer su camino a pies hacia la escuela.
vir, la realidad del paisaje del México de hoy. Cada día, en el camino a la escuela, podían darse cuenta de la falta de servicios al ver a las viejitas cargando sendor bultos de madera que recien habían recolectado y que calentaría su agua para el baño y ardería para poder cocinar sobre de ella. Pudieron ver que el agua no llega por tuberia a todos, que las mujeres aún lavan su ropa en el arrollo pues no hay agua en su casa. Y todo con sólo recorrer su camino a pies hacia la escuela. Pero se dieron cuenta, tambien, que aún con todas esas desventajas, el espíritu humano es infinitamente bello y fuerte.
Fué un año dificil en Coatepec, un año de aprender a funcionar en una sociedad con tradiciones y cultura diferente. Fué un año dificil de encontrar conexión con la gente y el paisaje, pero con grandes recompensas de amistad y belleza. Fué un año dificil en el que vimos las tribulaciones de una escuela apenas emergente, y aunque la llevamos en el corazón, tambien terminó su utilidad para el desarrollo de nuestros hijos. Fué un año dificil en el que me encontré embarazada, en un pequeño pueblito con calles bacheadas y empedradas, pero no hubiera sucedido de no haber vivido aqui. Con todo, fué una experiencia única. Sí, si hubieramos encontrado el año pasado al Colegio Nuestro Mundo, no hubieramos ido a Coatepec. Hubiera sido mucho más fácil, pero no hubiera sido tan enriquecedor.
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8.27.2008
Año Nuevo, casa nueva
O casi.
Todo un año ha pasado desde que llegamos a México, y encuentro que he roto más de una promesa al no volver al Norte al término de este año.
Ha sido un año demasiado completo, con su carga fuerte de alegría, estrés, emociones, crecimiento, enojos, belleza, de todo. Hemos tenido un si fin de experiencias que sobrepasan cualquier expectativa que hayamos tenido para el año aquí, pero aún extrañamos a nuestros amigos que esperan nuestro regreso.
Esta es una sinópsis de nuestro año en México.
Encontrar el camino en México no fuémuy dificil, tomando en consideración que yo no había vuelto en 13 años. La parte difícil fué el encontrar una casa para vivir. El colegio de los niños fué facilísimo de encontrar, pero el encontrar una casa para rentar... El mercado de casas en renta es mínimo, escueto y feo... y las condiciones que ponen para llegar a firmar un contrato son totalmente irracionales. Como quieren rentar si piden fiador con bienes raices en Xalapa? Y si no conoces a nadie?
En fin, por suerte encontramos un par de casas en donde se nos perdonó el fiador por el echo de que mi esposo era Americano (viva el Malinchismo)! En fin, rentamos casa en Coatepec, el siguiente paso era poder hacer la casa vivible. A buscar muebles, platos, ollas, lo necesario sin salirnos del escueto presupuesto que teníamos. Eso nos llevó a conocer muchos lugares, incluyendo el pueblo en lasmontañas llamado Monte Blanco, ahí se hacen muebles de bambú. Tambien nos dimos cuenta de lo triste que es que el mercado está tan saturado de importaciones, sobretodo de China, que lo hecho en México es dificil de ver... y los precios son casi al par de lo importado!
Poco a poco fuimos conociendo Coatepec y sus alrededores. Sin falta tomamos caminatas largas por el pueblos, por la Plaza y por las colinas, llanos y cascadas de los bosques de niebla que rodean al pueblo. Y en cuanto nuestro estómago estuvo más acostumbrado a los bichitos de México, nos aventuramos a la Plaza a comer todo tipo de chucherías de los puestitos: papas fritas, churros, plátano frito y esquites. Claro que no podía faltar la nieve de los carritos: de Macadamia, arroz con Leche, coco, madarina, amantecado... todas riquísimas.
También nos aventuramos más allá de Xalapa y Coatepec, llevando a los niños a los balnearios aledaños, como el de Carrizal. Tambien nos dimos tiempo para ir a descubrir las playas de la costa del Golfo. Maravillosas!
Claro, que como Coatepec es la cuna del café, pues teníamos que hacer un buen reconocimiento de todos los cafés y todatadores de café del pueblo. Encontramos varios muy buenos, pero al final nuestro favorito fué el tostado obscuro con grano de café de Xico en el café de Avelino.
Alrededor de nuestra casa descubrimos vida animal y vegetal muy interesante pero, más que nada, conocimos personas de increible valor humano.
La colonia en donde estaba la casa es un área en construcción colindante con el Bosque de Niebla que nos dió una oportunidad única de conocer muchas cosas acerca de la región. El velador y los albañiles decidieron que nos debían de enseñar a vivir ahí, así que comenzaron las lecciones: que bichos eran buenos, cuales eran malos, como usar el machete, que frutas, vegetales y hierbas comer. Inclusive aprendimos que los perros callejeros... no son del todo callejeros. A veces tienen varios amos, y nosotros tambien terminamos por medio adoptar a unos cuantos!
Es por medio de esta gente trabajadora y de gran corazón que tambien nos dimos cuenta de la gran devastación del Bosque de Niebla, todo en nombre del progreso... para hacer algunas colonias de clase alta, se les hace válido arrazar con hectárea tras hectárea de Bosque! En los primeros 6 meses de nuestra estancia en Coatepec, fuimos testigos de la destrucción de más de 30 hectáreas de Bosque atrás de nuestra casa, al lado de la casa del Presidente Municipal! Y que es lo que el gobierno está haciendo por la ecología? Por el medio ambiente?
Al final, terminamos enamorados de la gente sencilla, pobre, pero generosa de Coatepec, y muuuuy desepcionados del gobierno.
Los niños tuvieron un muy buen comienzo en la escuela. Los primeros seis meses fueron más que nada de aprender el idioma para poder comunicarse con los otros niños, y eso los mantuvo interesados y ocupados. La trancisión fué bastante fácil para ambos y vimos cambios muy positivos en los dos. Tambien la comunidad del colegio nos acogió e hizo sentir muy bien recibidos.
El principio de nuestro año en México fué dificil, la transicioón melló a los niños más que nada. El haber sido "arrebatados" de todo lo que les era familiar fué bastante duro, pero al t;ermino de los primeros meses, se sentían muy agusto en Coatepec. Para el final de las vacaciones de Diciembre en casa de sus abuelos en Texas, ya estaban más que listos para regresar a Coatepec.
En nuestro camino de regreso al Sur, pasamos por la maravillosa zona arqueológica de El Tajín y por la ciudad de Papantla. Siempre había querido conocer la cuna de la cultura Olmeca y la cuna de la Vainilla, así que fué un viaje corto, pero maravilloso.
Ya para Enero nos sentíamos bien establecidos, con amigos, rutinas y un buen conociemiento de la región. Poco a poco nos instalamos en nuevos trabajos. Jevon comenzó a viajar a hacer levantamientos y a hacer diseños para una firma arquitectónica local. Yo seguí editando, diseñando y siendo mamá. COn los viajes de Jevon, me inegré más a la vida escolar de los niños y se me hizo imposible mantenerme al márgen (como me lo había prometido) cuando el colegio requirió ayuda extra.
Ya como administradora del colegio (de medio tiempo) y traduciendo para el nuevo maestro de Diego, comenzó nuestra vida a acelerarse otra vez. Había sido tan bello el poder cambiar el tempo de nuestra vida, del acelere y estrés de Estados Unidos, al día a día de México... Entre el cansancio de dar tantas horas al colegio y seguir con los proyectos que ya tenía antes, mi salud se fué por los suelos.
En realidad, a todos ya se nos hacía tarde para enfermar, así que hasta el más saludable de nosotros calló enfermo de una horrible gripe. Yo lo culpo en parte a la Zafra que enturbia el aire de Coatepec de manera asquerosa de Noviembre hasta Mayo!
Como sea, despues de como un mes de enfermedad, llegó el momento de la Semana Santa y huimos para unas merecidas vacaciones en el Sur del estado: Tlacotalpan, Catemaco, Los Tuxtlas.
Fué una salida maravillosa, en donde todos disfrutamos (hasta el perro). Descubrimos pueblos increibles, lugares de ensueño y comida exquisita. Pero la comida no parecía caerme nada bien. Pero entre la enfermedad que me había dejado débil y el viaje, no le dí mayor importancia... hasta que me dí un momento para respirar y pensar... y la prueba salió positiva.
Pues de regreso al colegio, a trabajar a casi tiempo completo, y visitar el baño muy a menudo por las nauseas causadas por el embarazo sorpresa!
Pero, con todo y que todos estábamos contentos y sorprendidos por el nuevo miembro de la familia por llegar, no iba a ser tan fácil: en una de las caminatas de casa al colegio comenzé con muchos dolores. Finalmente se me diagnosticó con Amenaza de Aborto y mi médico me mando a casa con descanso obligatorio y un fuerte tratamiento con hormonas para tratar de salvar el embarazo.
Fueron las semanas más horribles de toda mi vida. El dolor físico era bastante malo, pero el dolor de mi alma era peor.
Nuestra vida cambiaba otra vez, y aunque ya habíamos comenzado a hacer planes para nuestro regreso al Norte, había necesidad de regresar al proceso de decisiones con las nuevas variables que nos aventaba el destino. Yo no podía hacer una mudanza a EEUU en el estado en el que me encontraba. Tampoco estabamos seguros que el cambio de cuidado médico fuera el indicado en ese momento, sobretodo por que la terapia que estaba salvando la vida de nuestro bebé no era muy usada en EEUU.
Desafortunadamente, la estancia de los niños en el Colegio de hacía más dura. Los cambios en el Colegio, el maestro que no se podía comunicar con los niños por la falta del idioma y la falta de experiencia, todo hacía mella en como se sentían todos los alumnos en el Colegio. Finalmente decidimos que era tiempo de buscar otra opción educativa para nuestros niños.
Jevon se volvió mamá y papá en estos meses. Yo me la pasaba en cama la mayor parte del día, pero los niños disfrutaban de poder echarse conmigo a ver la tele o a leer un libro. Poco a poco la desición tomó forma y las cosas comenzaron a caer en su lugar.
Encontramos otro colegio, esta vez en Xalapa. Mi embarazo pareció responder bien al tratamiento y nos sentimos en buenas manos con nuestro doctor. Decidimos en mudarnos pero solo a Xalapa para poder esperar ahí la llegada del nuevo miembro de la expedición.
Nos despedimos del Colegio tristemente, vamos a extrañar a toda la gente maravillosa que nos hizo parte de su comunidad, pero era tiempo de marcharnos. Tambien vamos a extrañar a nuestros vecinos, desde los más sencillos hasta los más poderosos... pero podemos visitar, siendo que estamos a tan solo 15 minutos de distancia.
Nuestro nuevo año comienza ya en Xalapa, la ciudad. Adiós a la vida de pueblo, pero es una transicnión muy bienvenida esta vez. Ya estábamos todos listos para un nuevo cambio.
Los niños están felices en su nuevo Colegio. Nuestra nueva casa, que no es tan nueva, otra vez fué increiblemente dificil de encontrar, pero es acogedora y todos estamos agusto en ella. Los ritmos han cambiado, ya no hay mucho a donde caminar. Pero yo ya llevaba casi 4 mese sin poder caminar a ningún lugar, asi que no es tan molesto el cambio.
Y así comenzamos un nuevo año en México. Poco a poco, viviendo un día a la vez y esperando la llegada de nuestro pequeño en Noviembre. Mi mejor compañía sigue siendo mi fiel Kiwi, que siempre me ha acompañado en mis largos días en cama (que ya son muy pocos), y mi enfoque siguen siendo mis hijos. Me da gusto que estén felices con este nuevo cambio y que disfruten de su Colegio, sus amigos y sus clases de natación. Jevon y yo seguimos tratando de ser útiles y dar tanto como se nos ha dado, pero sobre todo, el que nuestra familia esté bien y este año sea de gran provecho para todos.
Todo un año ha pasado desde que llegamos a México, y encuentro que he roto más de una promesa al no volver al Norte al término de este año.
Ha sido un año demasiado completo, con su carga fuerte de alegría, estrés, emociones, crecimiento, enojos, belleza, de todo. Hemos tenido un si fin de experiencias que sobrepasan cualquier expectativa que hayamos tenido para el año aquí, pero aún extrañamos a nuestros amigos que esperan nuestro regreso.
Esta es una sinópsis de nuestro año en México.
Encontrar el camino en México no fuémuy dificil, tomando en consideración que yo no había vuelto en 13 años. La parte difícil fué el encontrar una casa para vivir. El colegio de los niños fué facilísimo de encontrar, pero el encontrar una casa para rentar... El mercado de casas en renta es mínimo, escueto y feo... y las condiciones que ponen para llegar a firmar un contrato son totalmente irracionales. Como quieren rentar si piden fiador con bienes raices en Xalapa? Y si no conoces a nadie?
En fin, por suerte encontramos un par de casas en donde se nos perdonó el fiador por el echo de que mi esposo era Americano (viva el Malinchismo)! En fin, rentamos casa en Coatepec, el siguiente paso era poder hacer la casa vivible. A buscar muebles, platos, ollas, lo necesario sin salirnos del escueto presupuesto que teníamos. Eso nos llevó a conocer muchos lugares, incluyendo el pueblo en lasmontañas llamado Monte Blanco, ahí se hacen muebles de bambú. Tambien nos dimos cuenta de lo triste que es que el mercado está tan saturado de importaciones, sobretodo de China, que lo hecho en México es dificil de ver... y los precios son casi al par de lo importado!
Poco a poco fuimos conociendo Coatepec y sus alrededores. Sin falta tomamos caminatas largas por el pueblos, por la Plaza y por las colinas, llanos y cascadas de los bosques de niebla que rodean al pueblo. Y en cuanto nuestro estómago estuvo más acostumbrado a los bichitos de México, nos aventuramos a la Plaza a comer todo tipo de chucherías de los puestitos: papas fritas, churros, plátano frito y esquites. Claro que no podía faltar la nieve de los carritos: de Macadamia, arroz con Leche, coco, madarina, amantecado... todas riquísimas.
También nos aventuramos más allá de Xalapa y Coatepec, llevando a los niños a los balnearios aledaños, como el de Carrizal. Tambien nos dimos tiempo para ir a descubrir las playas de la costa del Golfo. Maravillosas!
Claro, que como Coatepec es la cuna del café, pues teníamos que hacer un buen reconocimiento de todos los cafés y todatadores de café del pueblo. Encontramos varios muy buenos, pero al final nuestro favorito fué el tostado obscuro con grano de café de Xico en el café de Avelino.
Alrededor de nuestra casa descubrimos vida animal y vegetal muy interesante pero, más que nada, conocimos personas de increible valor humano.
La colonia en donde estaba la casa es un área en construcción colindante con el Bosque de Niebla que nos dió una oportunidad única de conocer muchas cosas acerca de la región. El velador y los albañiles decidieron que nos debían de enseñar a vivir ahí, así que comenzaron las lecciones: que bichos eran buenos, cuales eran malos, como usar el machete, que frutas, vegetales y hierbas comer. Inclusive aprendimos que los perros callejeros... no son del todo callejeros. A veces tienen varios amos, y nosotros tambien terminamos por medio adoptar a unos cuantos!
Es por medio de esta gente trabajadora y de gran corazón que tambien nos dimos cuenta de la gran devastación del Bosque de Niebla, todo en nombre del progreso... para hacer algunas colonias de clase alta, se les hace válido arrazar con hectárea tras hectárea de Bosque! En los primeros 6 meses de nuestra estancia en Coatepec, fuimos testigos de la destrucción de más de 30 hectáreas de Bosque atrás de nuestra casa, al lado de la casa del Presidente Municipal! Y que es lo que el gobierno está haciendo por la ecología? Por el medio ambiente?
Al final, terminamos enamorados de la gente sencilla, pobre, pero generosa de Coatepec, y muuuuy desepcionados del gobierno.
Los niños tuvieron un muy buen comienzo en la escuela. Los primeros seis meses fueron más que nada de aprender el idioma para poder comunicarse con los otros niños, y eso los mantuvo interesados y ocupados. La trancisión fué bastante fácil para ambos y vimos cambios muy positivos en los dos. Tambien la comunidad del colegio nos acogió e hizo sentir muy bien recibidos.
El principio de nuestro año en México fué dificil, la transicioón melló a los niños más que nada. El haber sido "arrebatados" de todo lo que les era familiar fué bastante duro, pero al t;ermino de los primeros meses, se sentían muy agusto en Coatepec. Para el final de las vacaciones de Diciembre en casa de sus abuelos en Texas, ya estaban más que listos para regresar a Coatepec.
En nuestro camino de regreso al Sur, pasamos por la maravillosa zona arqueológica de El Tajín y por la ciudad de Papantla. Siempre había querido conocer la cuna de la cultura Olmeca y la cuna de la Vainilla, así que fué un viaje corto, pero maravilloso.
Ya para Enero nos sentíamos bien establecidos, con amigos, rutinas y un buen conociemiento de la región. Poco a poco nos instalamos en nuevos trabajos. Jevon comenzó a viajar a hacer levantamientos y a hacer diseños para una firma arquitectónica local. Yo seguí editando, diseñando y siendo mamá. COn los viajes de Jevon, me inegré más a la vida escolar de los niños y se me hizo imposible mantenerme al márgen (como me lo había prometido) cuando el colegio requirió ayuda extra.
Ya como administradora del colegio (de medio tiempo) y traduciendo para el nuevo maestro de Diego, comenzó nuestra vida a acelerarse otra vez. Había sido tan bello el poder cambiar el tempo de nuestra vida, del acelere y estrés de Estados Unidos, al día a día de México... Entre el cansancio de dar tantas horas al colegio y seguir con los proyectos que ya tenía antes, mi salud se fué por los suelos.
En realidad, a todos ya se nos hacía tarde para enfermar, así que hasta el más saludable de nosotros calló enfermo de una horrible gripe. Yo lo culpo en parte a la Zafra que enturbia el aire de Coatepec de manera asquerosa de Noviembre hasta Mayo!
Como sea, despues de como un mes de enfermedad, llegó el momento de la Semana Santa y huimos para unas merecidas vacaciones en el Sur del estado: Tlacotalpan, Catemaco, Los Tuxtlas.
Fué una salida maravillosa, en donde todos disfrutamos (hasta el perro). Descubrimos pueblos increibles, lugares de ensueño y comida exquisita. Pero la comida no parecía caerme nada bien. Pero entre la enfermedad que me había dejado débil y el viaje, no le dí mayor importancia... hasta que me dí un momento para respirar y pensar... y la prueba salió positiva.
Pues de regreso al colegio, a trabajar a casi tiempo completo, y visitar el baño muy a menudo por las nauseas causadas por el embarazo sorpresa!
Pero, con todo y que todos estábamos contentos y sorprendidos por el nuevo miembro de la familia por llegar, no iba a ser tan fácil: en una de las caminatas de casa al colegio comenzé con muchos dolores. Finalmente se me diagnosticó con Amenaza de Aborto y mi médico me mando a casa con descanso obligatorio y un fuerte tratamiento con hormonas para tratar de salvar el embarazo.
Fueron las semanas más horribles de toda mi vida. El dolor físico era bastante malo, pero el dolor de mi alma era peor.
Nuestra vida cambiaba otra vez, y aunque ya habíamos comenzado a hacer planes para nuestro regreso al Norte, había necesidad de regresar al proceso de decisiones con las nuevas variables que nos aventaba el destino. Yo no podía hacer una mudanza a EEUU en el estado en el que me encontraba. Tampoco estabamos seguros que el cambio de cuidado médico fuera el indicado en ese momento, sobretodo por que la terapia que estaba salvando la vida de nuestro bebé no era muy usada en EEUU.
Desafortunadamente, la estancia de los niños en el Colegio de hacía más dura. Los cambios en el Colegio, el maestro que no se podía comunicar con los niños por la falta del idioma y la falta de experiencia, todo hacía mella en como se sentían todos los alumnos en el Colegio. Finalmente decidimos que era tiempo de buscar otra opción educativa para nuestros niños.
Jevon se volvió mamá y papá en estos meses. Yo me la pasaba en cama la mayor parte del día, pero los niños disfrutaban de poder echarse conmigo a ver la tele o a leer un libro. Poco a poco la desición tomó forma y las cosas comenzaron a caer en su lugar.
Encontramos otro colegio, esta vez en Xalapa. Mi embarazo pareció responder bien al tratamiento y nos sentimos en buenas manos con nuestro doctor. Decidimos en mudarnos pero solo a Xalapa para poder esperar ahí la llegada del nuevo miembro de la expedición.
Nos despedimos del Colegio tristemente, vamos a extrañar a toda la gente maravillosa que nos hizo parte de su comunidad, pero era tiempo de marcharnos. Tambien vamos a extrañar a nuestros vecinos, desde los más sencillos hasta los más poderosos... pero podemos visitar, siendo que estamos a tan solo 15 minutos de distancia.
Nuestro nuevo año comienza ya en Xalapa, la ciudad. Adiós a la vida de pueblo, pero es una transicnión muy bienvenida esta vez. Ya estábamos todos listos para un nuevo cambio.
Los niños están felices en su nuevo Colegio. Nuestra nueva casa, que no es tan nueva, otra vez fué increiblemente dificil de encontrar, pero es acogedora y todos estamos agusto en ella. Los ritmos han cambiado, ya no hay mucho a donde caminar. Pero yo ya llevaba casi 4 mese sin poder caminar a ningún lugar, asi que no es tan molesto el cambio.
Y así comenzamos un nuevo año en México. Poco a poco, viviendo un día a la vez y esperando la llegada de nuestro pequeño en Noviembre. Mi mejor compañía sigue siendo mi fiel Kiwi, que siempre me ha acompañado en mis largos días en cama (que ya son muy pocos), y mi enfoque siguen siendo mis hijos. Me da gusto que estén felices con este nuevo cambio y que disfruten de su Colegio, sus amigos y sus clases de natación. Jevon y yo seguimos tratando de ser útiles y dar tanto como se nos ha dado, pero sobre todo, el que nuestra familia esté bien y este año sea de gran provecho para todos.
8.23.2008
Ya casi
Año Nuevo, blog nuevo... bueno, año nuevo en nuestra aventura por México. En fin, pronto comenzaré a escribir en este blog, el de antes me estaba volviendo loca con los problemas de edición.
Seguiremos con la aventura al menos un año más!
Seguiremos con la aventura al menos un año más!
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